viernes, 18 de marzo de 2011

magenta

Hoy por fin publicaron mi relato…. Pues aquí se los dejo para que opinen  que les pareció.



La historia de un individuo no se escribe tan fácil; pero se redacta de una forma esplendida que casi se puede sentir el olor que exhala vida en ella…  vida que muere en las manos de un pequeño tropiezo.
El camino se divide en dos clases de paralelos, que conllevan reglas muy opuestas… son los gratos que pueden estar seguros que su  futuro será forjado en base a las decisiones que tomen… pero ay de aquellos desdichados que vienen con el destino  marcado en la piel, impregnado en su aroma, sangrado de una parte de su esencia. Y no los llamen tontos, tontos aquellos que no ven su realidad.
Por que la voluntad no es tan grande como para reparar errores y pedir perdón, aun en este caso sigo suponiendo que la esquizofrenia superara por mucho mi deseo de perfección… Yo hasta este entonces estaba completamente segura de la vida que poseía, hasta que alguien mas… decide que no es la adecuada; cambiando mi frágil entorno.
Con ese sueño que pensé que era mi marca y que se esfumo introduciéndome en una pesadilla eterna… siempre lo mismo con un final distinto pero repetitivo, como un espejo donde me visualizo caminando entre pequeños flotes, por un bosque demasiado verde y tan seco, lleno de neblina y el sol entrado por los espacio que encuentra entre los arboles… camino descalza con un vestido negro.
Aun así sigo adelante como siempre, mirando tan extrañada; fascinada y juguetona en cierto momento, hasta que ese miedo invade el ambiente, el cielo se pierde, el viento entra y una nube de tierra cubre todo. La sangre se desliza por un orificio de mi nariz… justo al sentirla la toco acercándola a mi labio y olvido que no debo cerrar los ojos “una vida ocurre en un parpadeo” pero no lo entiendo, el dolor inicia, con el agua que me ahoga, a veces me quemo hasta fundir piel en el hueso, otras tan solo me come la tierra y constantemente me desplomo de la nada; Pero nunca termino de morir.
Nuca lo hago y eso es lo malo……  Magenta
Tenía claro que mi problema comienza desde niña….Aun recuerdo aquel  atardecer y con el lo que parecía ser la ultima nevada del invierno, la época del año menos grata para una pequeña de tan solo 12 años de edad que se demostraba valerosa ante la vida; claro la nieve no era su mayor talento y no por que le molestara su textura, todo lo contrario le parecía hermoso ver caer la fina escarcha que se atoraba en la fachada de su ventana; pero ¿Por qué tenia que ser tan fría y helada? Se preguntaba cada vez que la tocaba, por eso ella prefería, quedarse en su cálido cuarto a enfrentar el  frio descabellado. Así describía mis pensamientos cada año.
Siempre me molesto el terminar del invierno sin a ver hecho lo que mas ansiaba en este plano; pero esta vez seria diferente; dentro de unos días se acercaba mi cumpleaños numero 13 y con el la llegada de mi primer campamento; por cumplir la edad que mis  padres consideraban apropiada.
Poca a poco y lentamente las nubes comenzaron a desaparecer, de un cielo gris, mostrando la llegada de las nuevas estaciones, yo estaba locamente emocionada… durante mis días de clases no dejaba de repetirme –Pronto llegara no cabe duda de que lo ara– quizás esa circunstancia lo mostro mas tardado. Pero no lo percibía, ya que al ser la chica popular del colegio no tenia un momento sola, pues el mundo estaba enfocado en mi y en todo lo que hacia.
A pesar de eso la naturaleza me perecía lo mas fascinante que podría existir, y su llegada estaba tan próxima, que el día menos pensado yo estaba pisando pasto fresco, con varias amigas y el hijo del excursionista mayor  –El ángel que inundo mi todo de nueva vida y muerte–
Me sentía por encima de los demás, me veía superior mientras que esto no me pertenecía. Presumía de ser  la más bonita, inteligente, la mejor en todo y de todos, claro que si para ese entonces me hubieran dicho que Benyamín cambiaria mi historia, no les hubiera creído y como hacerlo si hasta ahora cuando pienso en el solo sonrío, mi Benyamín con sus finos hoyuelos, su pelo alborotado, sus labios carmesí, ojos ámbar, piel rosada y en la noche pálida, tan perfecto y desastroso como un Ángel- Demonio, mi Ángel-Demonio.
Pero estaba aun corto tiempo de saber que las casualidades no existen, que siempre se esta en el lugar preciso a la hora adecuada; ahora Benyamín estaba dentro de mis planes,  a pesar de su apariencia ruda de un adolecente de 18 años, se comportaba dulce, atento y tan descortés en ocasiones. Que lo estaba adorado sin darme cuenta y me daba la impresión de que el por mi sentía lo mismo, por la atención que me prestaba y por ese dije de plata en forma de dos alas que me regalo atorado en un hilo rojo.
Todo fue tan rápido que me encontraba ha unas horas para despertar de este sueño. Aquella noche en que todos dormían menos Benyamín y yo quienes permanecíamos ante la diminuta flama de una fogata que no aguantaría mucho; pretendía confesarle todo pero el revelo otra cosa que no me esperaba; tenia novia y estaba ansioso por verla,  por esa razón perdí y fingí que no paso nada.
Pues aunque no lo admitiera mi Ángel-Demonio me lastimo.
****
La noticia me hizo regresar y proyectar cansancio, ya que no quería escucharlo hablar de ella. Mañana dejaría ir estos deseos y superaría el supuesto encantamiento con Benyamín, regresaría a casa sabiendo que la vida era genial y yo estaba rebosante de ella… deje que esos pensamientos me perdieran en mis espejismos, pronto caí de cansancio.
Quizás solo me aturdí con el desvelo que me provocaba la noche, no lo se… y creo que hasta ahora no he podido concebir una respuesta sensata a tal dilema. Por un momento temí por mi y desperté sudando frio, supuse que enfermaría entonces mire la sombra que paso lentamente alrededor de la tienda.
No faltaban más que unos minutos para las 1:00 a.m.  entonces algo adormilada intenté despertar a mi amiga –Lullí–  pronuncie varias veces mientras la movía lentamente a lo cual ella solo se quejo, estaba dispuesta averiguar que sucedía… así que tome mi suéter y una linterna que encontré a mi paso, deslice el cierre que me mantenía adentro y salí.
Para poder pronunciar con alivio una sola palabra –Benyamín– que caminaba sin sentido  introduciéndose en el boscaje inmenso, –Espérame– masculle corriendo detrás de el, intentando no perderlo pero no veía nada, la luna se cubrió de cientos de nubes y para colmo mi linterna no servía. Me movía entre ramas y platas que rosaban en mi, constantemente volteaba intentando distinguir algo, hasta que todo se aclaro tenuemente, las hiervas que tocaba parecían pastos inmensos roseados por gotas diminutas de luz entre lazados con colores.
Esto era fascinante, solo que cuando procuraba salir del arbusto observe a Benyamín  con dos sujetos mas… mi vista era ilimitada; pero si pude ver  ha ese gigantesco  pájaro; que con sus enormes garras sujeto a Benyamín elevándolo demasiado, para después dejarlo caer… tape mi boca para no emitir sonido, pero me sorprendió mas el verlo tomar la misma forma y alejarse.
–Que sucedía– pensé y no pude mantenerme firme, mi mano dejo caer la linterna que inmediatamente prendió, reflejándose en un árbol –NO– murmure arrodillándome rápidamente para apagarla, pero se había descompuesto, el miedo demoro el quitarle las pilas… todo se meneó y se asomo un hombre de color de tal vez 30 años cabello largo y lacio… dedos llenos de anillos, vistiendo de blanco y rojo –Hola– sonrió en cuanto yo me levante de el piso tratando de explicarle con tartamudeos el error que cometí –Lo siento, no quería… es que yo no quería–  a lo cual el solo respondió –Ya lo se, pero es tu turno– asomando sus blancos dientes. Negué la posibilidad mirando su mano con esas uñas largas acercarse a mí y seguir adelante hasta tocar mi nuca.
Presiono firme que me congelo con la mirada en el, sentía sin dolor una uña penetrar en mi piel hasta que la dejo salir, dando pasos hacia atrás. Toque la herida suavemente y me desvanecí…
A la mañana siguiente desperté en la tienda con espantoso dolor de cabeza… y una marca nueva que trate de ignorar al igual que la desaparición de Benyamín, que no le preocupo a su padre.
***
Siempre había tratado de comprender lo menos posible el significado de las cosas, difíciles o simple no hacían la diferencia… alguna vez me rodee de frases sin sentido pero a mi corta edad tenia claro pocas similitudes entre la realidad y el sueño. Sin embargo si podía percibir ese faltante que no me daba felicidad.
“El que digas 100 veces una mentira a los demás no la convierte en realidad, pero decirla 100 a ti mismo podría funcionar” a tal extremo que si me creía mis alucinaciones –todo esta bien– y era la forma en como lo tomaba; sin embargo nunca será lo suficientemente perfecto para engañar a todos, jamás pudo serlo y sigo creyendo que aferrarme a falsedades no función… por eso siempre me he preguntado por que ¿? Si nosotros mismo conocemos el grado de inexistencia de una posibilidad nos aferramos a su espalda con el mismo nivel en el conocemos la altura de nuestra caída.
Comencé lentamente a malgastarme en mi misma, perdí amigos por que no sentían la soledad, el hueco que no se llena. Mas sin embargo con una triste sonrisa seguí envuelta en los chantajes de mis padres, pretendiendo estar cuerda… solo que de esa chica cool solo quedaba el nombre.
Después ese maldito sueño del que hable se hizo presente en todo este tiempo y a mis18 años de edad la vida era un asco, no significaba ni apuntaba a nada… era un completo caos, no tenia a nadie que pudiera comprender esta apatía que me empañaba, comí para no morir y nunca supe por que seguía  respirando, todos se burlaban de la chica  harapienta que se movía como zombi por los corredores sola; así fue hasta el día de mi graduación cuando todos lanzaban sus birretes a el aire mientras yo miraba a el suelo, y seguía presintiendo que estaba mas abajo que eso.
Mi nombre es Natally o simplemente hermana Ally, entonces supongo que ya comprendieron soy monja, solo una moja y no espero nada mas que permanecer de esta manera hasta mi muerte.
****
Al término de este complejo mis padres no aceptaron mi decisión tratando de cambiarla durante un tiempo, pero decidieron darme dos años de plazo para pensar las cosas antes de salir de viaje.
Dos años serán me advertí ya que estaba tan segura de mi decisión que no aceptaría que otra persona pensara por mi en ningún momento. Aun así me trunque en ese punto, sonriendo al mundo como cualquier persona que conjetura que su vida marcha de maravilla.
Las manecillas del reloj se movieron y pronto cumpliría 20 años y la mitad de la prueba. Hasta que me desmorone cuando anunciaron que yo junto con 2 hermanas mas acompañaríamos a los niños huérfanos aun campamento como premio de su 1°comunión. Trate de desistir pero la madre no entendió escusa, pues una promesa a los niños era inquebrantable.
Y emprendí camino pasando con silencio la primera noche para amanecer con la noticia de que Verónica de 8 años se había perdido. Intente encontrarla pero termine dentro en una cueva que se derrumbo. Aun así deseaba hallarla que seguí con mi linterna caminando hasta tropezar con un hueco del otro lado para concebir, que este ya no era mi mundo. Todo se mostraba diferente, mas repleto de variedad, los arboles sin una sola hoja y con miles de flores de diferentes tamaños y colores cada uno.
Camine tranquila hasta que note la silueta detrás mío y comencé a correr topándome con un acantilado, donde una garras enormes de águilas me sujetaron y soltaron provocando que me desmayara. Reaccione al poco rato, para mirar hipogrifos en el aire, hipocampos enormes saltando del agua y osos con lomos de piedra corriendo (había escuchado hablar de ellos en cuentos, pero esta vez eran reales) tallaba mis ojos hasta que uno de ellos descendió para llegar a el suelo convirtiéndose en humano a igual que empezaron a hacer todos, mujeres y hombres desnudos que cubrirán sus sexos con pelaje blanco, plumas rojizas y escamas azules.
–Me quiero ir, no pertenezco aquí– apreté mis dientes y fruncí mis ceja
–A donde perteneces– camino el único que vestía hacia mí
–Aun convento– le aclare
–Eres monja– me miro alarmado en cuanto que uno de ellos pregunto – ¿Qué es una monja? Max – pero lo callo inmediatamente.
–Trata de irte– aclaro su voz y corrí por no se que tanto tiempo. Pero el mundo se tornaba mas colorido y turbio, los arboles  se sacudían para intercambiar flores, el pasto se movía para no ser lastimado.
Todo el entorno era sabio,  que al caer la tarde, trate de descansar y una raíz se elevo para sostenerme– ¡Gracias! –  le mire por un momento; (esto no es posible me decía pero es tan fantástico)
De alguna forma aquí nunca estaría sola –Le asegure al árbol– pero no soy fuerte, ni mucho menos valiente como para dejarme llevar tal vez por lo que ya esta en la sangre, por eso deseo regresar… recargue mi rostro en su grueso tronco.
Y un resplandor se escapo del suelo, que me dio curiosidad echar un vistazo, para encontrar aquel lago que supuraba como la plena luz del día, me emociona tanto que solo arroje mis zapatos y salte en el. Salí y agite mi cabello respirando fuertemente, estaba entusiasmada al ver lo magnifico que era este mundo, y a pesar de eso aun no consideraba la posibilidad de quedarme en el…
Mi piel se estremeció de calor y  tensión con la neblina rosada pálida que salía del agua y cubrió mi entorno por completo… continuaba jugando con ella y ese intenso azul cristalino. Aceptaba que la felicidad se completaba y que era instantánea. Pero a pesar de mi teoría vaga, tenia que sentir una sola vez ese sentimiento así que baje,  mirando la tonalidad y el espesor de este sitio que me estaba enamorando…
 El oxigeno se termino y quise subir a superficie pero mis manos tocaron cristal, y taparon mi salida. Comencé a golpear, pero era tan duro que estaba muriendo dentro, el sentido se iba cuando se  quebró el solido líquido que me tenía enjaulada.
–Respira (escuchaba levemente) no puedes estar tan loca para meterte en un lago de color si no eres hipocampo vamos respira– refunfuño aquella voz insípida, mientras intentaba recuperar aliento –Estas bien– se quejo un tanto y lo observe anonada puesto que me parecía tan familiar ese cabello. –Benyamín– hable intentado tomar aliento.
–Si (torció la boca) te conozco– y con tanta emoción le mostré la pulsera –Ally– grito y me abrazo eufórico.
El me mostro como las flores se marchitaban con la luz de la luna provocando la salida de ciento de hojas, el pasto crecía proporcionando esa agua brillante. Trato de cuidarme, regalándome ropa seca que nos engañamos entre nosotros al no preguntar sobre nuestras vidas y disfrutar el momento durante unos días, donde los arboles proporcionaba frutos frescos. También oculte la aparición de alas que salían cada que me sentía sobreexcitada.
Solo que no quería encantarme nuevamente, a pesar de eso  me carcomió y mis necesidad despertó en el… “había prometido ser virgen hasta la muerte” pero a mi piel se le olvida con el simple perfume que desprendía sus poros, me irritaba y ansiaba.
****
Inconscientemente estaba segura de que Benyamín me sacaría de este lugar, pues no lo considere una prisión, hasta que mis muertas palabras renunciaron ¡Y bien cuando no iremos! Conjeture demasiado pronto…
–Irnos a donde– entre cerro los ojos con su risa burlona
–A casa– inocentemente recalque
–No Ally, tu ya no te iras de aquí– lo mire asépticamente –OH. No te han explicado que cuando viene en tu sangre, aparece aquí y no regresas–
–Estas loco, loco– repetía varias veces mientras me alejaba de su lado… –Déjame sola corrí sin cesar por horas en este laberinto, hasta que no pude mas y caí en una trampa donde permanecí un día, pensando en el fuego que choca contra mí, incendiando mi espíritu… Benyamín todo lo único y prohibido.
Ya no puedo mas pensé y caí en un sueño pesado. Donde estaban aquellas palabras que devolvían a la realidad, donde estaba ese corazón que no le importaba jugar con los demás, donde estaba yo, el agua helada me despertó. ¿Quién eres tú? Susurre al ver a ese hombre blanco con rajadas en su piel. Observando a los demás que poseían el mismo aspecto de humanos con atributos animales y esa mirada fría llena de odio. De pronto unas bestias  enormes aparecieron del cielo oscuro –Cálmate son solo dragones fríos– grito presionando con fuerza mi brazo al ver las pocas lagrimas que soltaba y lo incomodaban. Aquel individuo tiraba de mi, como cualquier objeto… en cuanto que yo no despegaba la mirada de el. Todos los presentes bestias y semi-humanos hicieron una reverencia, y al notar mi falta de tacto, mi opresor grito.
–Arrodíllate ante el rey– empujando mi frágil cuerpo al suelo…
A pesar de los arañazos enderecé mi cuerpo y le suplique –Quiero irme a casa– y el rey chaqueo los dedos. –Das lo que sea– hablo a mis espaldas el mismo sujeto.
–SI, lo que sea–
–Bien adiós Benyamín– susurró mi oído…. Tomando mi cabello para mostrándomelo atado de alas.  Sus muecas de Benyamín me lo pidieron –Llévatelo– le ínsita pero al verlo al borde de la muerte no pude fingir.
–Espera (me arrodille) yo a cambió de el– 
–Lo siento te di la oportunidad, pero te dejare morir primero, tiene algo que decirle– rio sínicamente al escuchar el sonido del piso erupcio-nar.
–Yo no pedí esto– derrame lagrimas al mirar ha aquellos seres deformes salir de la lava hirviendo, con su piel agrieta y sangrante a la vez, sin forma alguna. Arrastrando mis pies por el empolvado, –NO, por favor (suplique cuando esas manos me tomaron de mis tobillos) –No– fue el ultimo alarido que solté en mi intento de huir clave las unas en el suelto mientras me tiraban con ellos. –Así no puede terminar– mire el vapor y un resplandor inundo todo con un eco que me avivó –Estas bien, unos dragones fríos  cayeron del cielo muertos junto con ustedes– Max sugirió cuando Benyamín llego.
–Por que lo hiciste– dijeron sus ojos rojizos con rabia y  desdeño…
–Po que ¿? Te molesta tanto–
–No lo entiendes y aunque intentara explicártelo no acabarías de entenderlo–
–Benyamín–
–No te quiero perder–  alzo la voz desesperado e intenté seguirlo
–Déjalo, el trata de no mostrar sus emociones– me sujeto Max
–Término–
–Me temo que no… esto no es solo un ganar ó perder, es un ajuste de cuentas que pueda durar  siglos o días para detonar–
***
Aun no era lo suficientemente capaz de asimilar lo que había ocurrido en unos cuantos días, especialmente mis sentimiento a Benyamín… pues era posible sentir este tipo de deseo y ansiedad por un hombre que has tenido por años en pensamientos y apenas unos segundos en carne.
Trataba de ser optimista a todo, solo que no creía en los finales de una historia demasiado loca y mucho menos en el vivieron felices para siempre y es que me preocupa que una teoría venga manchada de realidad que se distorsiona con los anhelos…… la noche ya estaba en su mayor punto y todos reposaban después de la entrada que iniciaba una guerra de la cual no se definía su final.
En dichos momentos lograba entender el significado de calma, de serenidad, enredadas en pasos que se acercaban a mi y que solo un giro en mi rostro lograba captar su masculina figura… –Hola– susurró ha mi oído sin descaro al ver mi piel estremecerse con su liviana presencia… –Buenas noches– concluí ocultando mi rubor sin tocar otro tema.
–Pensando sola, que acaso no sabes que eso es un insulto a los demás por que les demuestras que no son importantes ni siquiera para compartir algo tan simple como la soledad– tomo mi mano fría…
–Depende de cómo lo veas, yo creo que la soledad es la que nos define como persona– mordí suavemente mi labio inferior al sentir los ojos de mi Ángel-Demonio sobre mí.
Callo por unos minutos –Y la paz donde queda–  mostro un tanto de su perfecta dentadura
– ¿Qué es la paz? Para ti– me excusé en lo que a mi parecer respondía su pregunta.
–Un sentimiento eterno que queda y se desprende de aquí (coloco su mano derecha en el corazón cuando yo creí que había terminado nuestra charla) y  para ti ¿Qué es la paz?– acaricio mi mejilla que se encontraba ardiendo
–Pues la paz, no se busca, ni te la dan… tu la conservas dentro, el problema es como sacarla– de alguna forma rezongué a sus ideas
–No es cierto, el amor donde queda cuando es de hay de donde se desprende la paz– reafirmo con tanta seguridad
–El ayudar y amar  al prójimo te da paz– respondí con los pensamientos que eran propios de una monja que ya ansiaba ser mujer
–Lo único que me demuestras con esas palabras es que no tienes idea de la gloria que encuentras dentro de la paz de tu ser– camino postrándose frente a mi… sin desdén de sus actos roso mi rostro contra le suyo
–Y según tú como la consigo–  intente bromear y escapar de la situación.
–Amor, solo eso… amor entre almas, entre lazos, entre sangre… entre odio… corazón que se clava en la piel de un encuentro carnal, rosando mas que la intimidad de una persona a la cual adoras con tu  alma y solo basta con mirarla para derramar miel por ella, por su bien implicando un mal tuyo…pero el problema esta en desear con fervor y no poder hacerlo para proteger…– en verdad eso mato el recelo hacia el…
–Demuéstramelo– le implore tocando su piel clara
–Ally, eres muy importante para mi (Recalco mientras recogía con sus manos mi cabello) entonces por que insistes, cuando yo no quiero…. (Roso sus labios sobre mi frente) no me hagas convertirte en lo mas importante, en lo único– su ojos reflejaban  la luna y sus labios se enrojecían con sus palabras y pedían lentamente que me acercara… en un instante no pensé nada hasta que reaccione con la manzana debajo de su lengua, a sus quemante y excitante saliva… todo mezclado con un perfecto movimiento alrededor de su boca.
–Hazme el amor– le suplicaba mientras sus labios carnosos rosaban, presionando y soltando mi cuello lentamente… sus besos carcomían en cuanto a sus manos que no dejaban de sujetar mi cintura y arañarla con desesperación…. –Benyamín, hazme el amor por favor– volví a pronunciar con suspiros que provocaba el, cuando note sus respiración agitada anclada en mi piel…. Tomo mi rostro con ambas manos y me beso sin exhalar aire, –Lo siento– pronuncio al terminar, –No puedo, aun no…–
–Benyamín– grite al verlo alejarse un poco y dejarme sola
–Perdóname Ally, pero para estar con tigo debo de resolver las estupideces que he cometido– y con la luz de la luna se alejo….       
No asimile lo que dijo, por que no quería ¿? Me pregunte, es que acaso no sentía lo mismo que yo, pero no podía ser posible después de lo que me hizo percibir, de lo descubrí en el,  de cómo coloco mi piel a la suya, de cómo me estremeció… no podía ser un engaño, como ocultar esa  pasión…. ¿Cómo hacerlo?
***
La calma volvió a invadir todo el contexto, me recosté en el pasto esperando el amanecer que no se hizo esperar, camine lentamente cuando mi ojos idealizaron a Benyamín muy lejos de mi con esa sonrisa perfecta, que me hizo pensar que el solo estaba asustado por el amor y que seria pasajero, me ruboricé y decidí avanzar cuando robo escena Gley, otro mas de ellos que necesitaba conversar.
–Max– toque su hombro… –Ally ya todo mejor– suspiro
–Bien– aclare
–Perfecto–cuestionó
–Mi vida nuca ha sido perfecta–
–En eso nos parecemos, no elegimos…  mira– sostuvo en sus manos un fotografía   que imploraba que la tomara
–Este eres tú– lo señale rápidamente, y note a alguien más… temblorosa pues como podía olvidar ha aquel sujeto de color que tubo tanto que ver con mi destino recorriendo mi cuerpo en sudor y acercándome a el amor de mi vida,
 – ¿Quién es el?, un amigo– supuse
 –SI un viejo amigo y el que inicio la guerra, el mago más poderoso de Rendul  – me aterro y dudo
Una lágrima resbaló mirando a Benyamín junto con Gley.
 –Ojala y nunca hubiéramos encontrado este mundo– concluyo con esta última frase y ahora yo me enfrentaba al mayor dilema que podría tener:
(Delatar a lo que aparentaba ser el amor de mi vida o traicionar a la familia que me adopto en contra de mi voluntad)  
¿Ustedes que harían?
Ya no podía decir mas pues he entendido que la continuidad de una historia no termina, solo se marca un color indeciso… un color Negro Rojizo, un color Magenta

2 comentarios:

  1. niña!! acabo de volver de vacaciones y recien aterrice x el blog!! gracias x los mensajes eres un encanto bellisiiisma!!!
    me encanto el relato, se hace muy facil de leer y es genial!! me encanta como escribes!! un abrazo guapa

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  2. esta bueno!

    :) escribis muy bien... suerte

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